15 de abril. Vuelta a casa...y a los orígenes
Y llegó el último día. Como ya me conoces, lo di todo en el buffet para despedirme (aunque al lunes siguiente, ya en casa, tuviste el superdetalle de hacer un desayuno buffet en casa que fue una delicia (tú sí que sabes cómo conquistarme, je je).
Luego pagamos, y abandonamos ese hotel en el que casi nos freímos por la extraña política de Eurostars de instalar saunas en todas las habitaciones.
Visitamos entonces el Teatro Romano, las Termas (estábamos condicionados por lo pasado en el hotel, era algo totalmente previsible, je je), y el Museo de Goya con todos esos grabados.
| Teatro Romano. Cómo moló imaginar cómo sería en su momento paseando por el graderío y escena |
| Las Termas. Nada que envidiar a nuestra habitación (bueno, la nuestra no tenía frigidarium) |
Cantamos el último <<Bonjour>> y comimos en el restaurante italiano La Tagliatella, donde tuvimos que armarnos de paciencia y esperar lo que no estaba escrito. Nos pusieron al menos en la planta inferior, con menos jaleo, aunque tuvimos que pedir dos veces (se equivocaron con mi pedido), y terminamos por tomar un helado italiano fuera del restaurante, mientras paseábamos por la calle principal, comprábamos obsequios para todos (esos pañuelos característicos), y nos sentábamos a modo de despedida en la Plaza del Pilar, aprovechando un descanso de los nazarenos encapuchados antes de una nueva etapa de su particular vuelta ciclista, jeje.
Y luego volvimos al pasado. En realidad volviste tú, con tu determinación, buscando con ahínco tu casa de pequeña, hasta no rendirte cuando estaba todo perdido. Gracias por llevarme contigo en ese viaje, de tu casa a las tiendas que frecuentabas, a la guardería de Peter Pan, todo con esa felicidad tuya que tanto contagia y que me hace ser feliz en esos hoyuelos que iluminan tus pupilas. Luego poco importó que la Expo del Agua la viéramos desde el coche, y que el camino de vuelta acabara de noche, con el tiempo justo para sembrar la idea de este blog mientras tu sonrisa contagiaba la carretera y me hacía dar gracias por ser tan afortunado por estar a tu lado.
| Una niña feliz de comenzar su andadura en el cole |
| Patry aguantando a un pesado que quería chupar cámara |
| Frente a la casa de su niñez. ¡Viaje en el tiempo! |
| Lateral de la casa del tiempo. Si es que mola un montón |
Escribo esto con la distancia, con el próximo viaje a Galicia en la recámara, y con la ilusión de que a partir de este momento sea nuestro refugio, nuestro blog-barco en este mar de internet donde dejar huella de nuestras aventuras, nuestros viajes, nuestro amor en forma de palabras y fotografías para recordar la suerte que tenemos, el camino que hemos recorrido, y lo que nos queda por vivir.
Te amo. ¡¡¡Felicidades!!! Muchos besos

¡Has esperado tantos meses en silencio! Gracias mil. Te adoro. Muaks.
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